«Por un informe parroquial del año 1871 se sabe que funcionaba una escuela de niñas junto a la parroquia de Santo Domingo atendida por la señora Dominga Carrazcosa natural de centro América…»
«Una historia que contar», el libro primordial que ilustra lo ya ilustrado.
Vemos entonces que la educación para niñas estuvo presente, aunque no entendemos aún muy bien por qué era únicamente para niñas.